Entrevista con Jaime Rosales, director de “Girasoles silvestres”: Digo cosas que no gustarían ni a Vox ni a Podemos”

Girasoles silvestres es una película más accesible que otras dirigidas por Jaime Rosales, de talante más experimental. ¿Ha salido así de forma intencional?

Digamos que el lenguaje está más suavizado. Hay una música que acompaña una planificación más dinámica. La cámara está más cerca de los personajes, es más colorida. Sí, hay una serie de elementos que sí están enfocados a hacerla más hospitalaria para el espectador.

Incluso me atrevería a decir que Anna Castillo es una actriz más comercial, que el público conoce por películas como El olivo, quizás bastante popular. Antes trabajaba con Bárbara Lennie como protagonista, que en el fondo siempre se ha movido en un cine más arriesgado, y en el teatro. Ha hecho mucho teatro. En cambio, Anna ha estado en grandes éxitos como La llamada. Imagino que está en mi película por algo. Es un diseño que responde a una intención.

Pero por otro lado, yo no renuncio a meter mis ideas habituales en una película. No es que el contenido vaya a entrar dentro de una ortodoxia. Creo que Girasoles silvestres es a lo mejor más ortodoxa formalmente, pero muy contracultural temáticamente. Eso también me parece que es un contraste y un choque interesante.

¿Por qué parece tan fresco su cine?

Trato de pensar libremente. No me gustan los adoctrinamientos, ni siquiera que tengas claro lo que vas a decir y luego escribas la película en base a eso. Es mejor dejarse llevar, sin tener claro de antemano las conclusiones. Eso me lleva a decir cosas que no gustarían ni a Vox ni a Podemos. Pienso que me quedo en el medio.

entrevista jaime rosales girasoles silvestres 2Ha escrito el guión de Girasoles silvestres con Bárbara Díez, que habitualmente ejerce de directora de producción. Incluso ha trabajado con ella antes, pero nunca había aparecido como guionista. ¿Cómo surgió esa colaboración y la idea para hacer esta película?

Bárbara se ocupa de la dirección de producción, pero también es productora ejecutiva de la película. Ya habíamos hemos hecho desde Tiro en la cabeza varias películas juntos. Como la temática le parecía también muy próxima y le resultaba muy interesante tocarla, pensé que podíamos escribir juntos en este caso.

Y bueno, fue una buena colaboración, sí. Ya en otras películas también había aportado elementos a través de su mirada, pero en este caso sí que para mí tenía sentido que participara más y al final es un poco autora.

Desde que empezamos a hablar de la película, cuando sólo era una idea, hasta ahora mismo, cuando estamos inmersos en toda la batalla de la promoción, ella ha estado presente todo el rato. Al final, ha elegido el casting conmigo. Elegimos el equipo juntos, diseñamos toda la película juntos, la economía, etc., y en este caso también era importante su participación en el guión.

Han pasado cuatro años desde Petra, su anterior trabajo. ¿Ha transcurrido tanto tiempo por las dificultades para sacar adelante un proyecto en España?

En este caso nos cogió la pandemia de por medio. Nos ha retrasado más de un año. Me gustaría que sólo hubieran pasado tres desde mi anterior trabajo, en menos tiempo habría sido difícil hacerla. A ver si consigo filmar la siguiente en dos, porque para mí lo ideal es que en mi filmografía aparezca un nuevo título cada tres años, y así recupero el tiempo perdido.

entrevista jaime rosales girasoles silvestres 3Girasoles silvestres muestra la situación actual de los jóvenes sin ocultar los problemas que tienen para formar una familia, para conseguir trabajos, etc. Pero hay una visión optimista. Yo he salido contento del visionado. ¿Ha intentado ser positivo?

Creo que hay salidas para todo. Yo me considero positivo. Creo que la película entra en un cierto diálogo con Hermosa juventud, uno de mis trabajos anteriores. Cuando la rodé, tenía bastante inquietud respecto a cómo iba a ser el futuro de los jóvenes, sobre todo cuando se tenían que incorporar realmente a un oficio y también fundar una familia. En aquel momento sufríamos una crisis económica terrible, así que no estaba del todo seguro de si lo iban a conseguir. Ahora creo que el mundo no es tan hostil.

En aquel momento se inició una crisis económica que hacía peligrar a los jóvenes y ahora digamos que estamos metiéndonos en otra crisis económica. ¿Esta vez lo tienen crudo? Sí, pero hemos visto que estos períodos terribles se superaban, y surgían otros problemas. Al final, el empleo se ha ido recuperando, lo que te hace pensar que aunque haya crisis al final se sale adelante, y que después entraremos en otra de la que también saldremos.

Entonces daba mucho, mucho vértigo. Siempre hay problemas, pero sí es verdad que en esta venimos ya con un poco de experiencia. Bueno, sí, vamos a pasarlo mal, pero no es el final. Y eso es bueno. Hace poco, ponía en marcha el casting de otra película que estoy preparando en Francia y también es sobre gente aún más joven que los personajes de Girasoles silvestres. Preguntaba a los jóvenes aspirantes que se presentaban a la prueba su visión del futuro. Respondían que estaban acostumbrados a que cada día se va a acabar el mundo. Lo que venían a decir es que al final no se acaba.

Luego está esa neurosis que llevamos arrastrando durante un cierto tiempo. Mi optimismo surge porque creo que realmente vamos a mejor en todos los sentidos. Para mí es de una gran evidencia que las sociedades evolucionan a mejor. Lo que pasa es que también existe un sentimiento que hace que pensemos que no es así. Muy curioso, porque si uno mira desde todos los aspectos algo tan banal como comprar en una panadería actual, no se parece en nada a una de hace veinte años.

Hay pan con trigo, sin trigo, con centeno, de forma redonda, cuadrada, de todos los tamaños, y eso en un barrio obrero en Alcobendas. Te vas a un centro comercial y no se parece en nada a los que había en nuestro país hace dos décadas.

Socialmente, hemos evolucionado también a mejor. La mujer no tiene nada que ver. Ha ido a mejor.

Todos los aviones son mejores, los coches son mejores… Un café no tiene nada que ver. Es mucho mejor. Sí, bueno, la verdad es que al final el mundo material ha ido a mejor, pero es que la gente de hoy en día viaja a todos los países, y todo el mundo tiene vacaciones. Lo que pasa es que existe una percepción de que es al revés.

Es una neurosis porque no se corresponde con la realidad. Existe la manía psicosocial de afirmar que el mundo se va acabar mañana y que vamos a peor y que todo es un desastre.

entrevista jaime rosales girasoles silvestres 1La película transmite que una de las cosas en las que vamos a mejor es en la evolución del género masculino. No es una película en contra de la masculinidad. ¿Es uno de los temas principales de Girasoles silvestres?

El film muestra tres hombres en la vida de la protagonista. Creo que entre el primero y el último existe una diferencia muy grande en todos los sentidos. Para mí el primero es un hombre bastante primitivo. La película está contada en el presente y se muestran tres estereotipos que coexisten ahora, aunque el hombre más primitivo está destinado a desaparecer. Le quedan cinco minutos. La propia sociedad lo va a rechazar, así que desaparecerá.

El último que sale en la cinta es un hombre que es más moderno, incluso más feminizado. Se ocupa de los niños, les está dando un biberón, y le parece algo normal, no es que se las dé de héroe.

Nuestros abuelos eran como el personaje de Oriol Pla, pero nosotros nos parecemos más al personaje de Lluis Marqués, que asume más tareas en el hogar, que ayuda a la mujer y la estimula para que tenga una carrera propia.

Ese personaje incluso desea tener un niño. Convertirse en padre.

Tiene un deseo de paternidad que a lo mejor se veía más raramente en el hombre de antaño. Antes solía ser la esposa la que alentaba a tener niños. No digo que este hombre nuevo sea ni mucho menos ideal. He leído en algún lado que el film presentaba al “hombre perfecto” de Jaime Rosales. Yo creo que no, porque siempre se darán problemas de convivencia. No es que sea idílico, pero hemos avanzado un peldaño.

En cuanto a las relaciones, creo que no se debe idealizar a nadie. Ni las mujeres son todo virtud, y una maravilla, ni el hombre tampoco es todo maldad y todo este desastre, sino que el varón en esa relación también sufre. Y hay cosas que yo creo que no las hace mal.

Quizás el secreto de sus películas resida en que los personajes no están estereotipados. O sea, por ejemplo, el segundo novio tiene cosas muy buenas. Se esfuerza y tiene buenas intenciones.

Querría ser mejor de lo que es. Es un hombre que tiene claramente un conflicto de integración. Es militar, pero se nota que no está a gusto. Se ha ido a Melilla como huida, porque posiblemente algo no le funcionaba. Es cariñoso. Me encanta este personaje, Marcos, pues plancha la ropa con delicadeza, escucha ópera, juega con los niños. Tiene muchas cosas positivas, pero choca con la protagonista, entonces le dice que hasta ahí es hasta donde puede llegar. Me parece bastante honesto. Le gustaría hacer las cosas mejor, pero es lo que hay.

La verdad es que es sobrecogedor. Me gusta mucho cómo juega con el niño, al que eleva con las piernas. Da a entender que es buen tipo.

Es un buen hombre. He oído algunas cosas, como que mi película va sobre masculinidades tóxicas. Es una palabra que no me gusta, porque yo lo llamaría personalidades conflictivas. Me parece que todas las personalidades son conflictivas en la película, pero tóxicas no. Y él no tiene nada de tóxico. No consigue sacar adelante sus objetivos. Pero él no le va a causar nada malo ni a ella ni a los niños. Incluso el personaje de Óscar, que llega a pegarla, tiene cosas buenas Es alguien que la empuja a luchar por sus sueños y convertirse en enfermera, cuando ella no cree en sí misma.

El actor Oriol Pla defiende muy bien a Óscar, el maltratador.

Aunque acaba golpeándola, ni él mismo se cree que haya podido hacerlo. Enseguida se arrepiente. Y ella le quiere perdonar, pero la policía no lo permite. En realidad, la policía juega un papel importante porque sabe los protocolos que se deben cumplir para que no se repitan las situaciones indeseables.

Pienso que vivimos en un mundo en el que está bien que la policía intervenga para evitar males mayores. Creo que la sociedad funciona porque se da una respuesta que resulta muy útil. Creo que el tejido social funciona y también creo que ella es inteligente, no se victimiza y sale adelante gracias a eso. Porque no espera que todo sea la respuesta de ese tejido social, sino una mezcla. Las ayudas institucionales sirven de ayuda, pero yo también tengo que poner de mi parte, ¿no? Tenemos que vivir en un mundo en el que el estado nos ayude, pero el estado no debería ser el que lo solucionara todo.

El Estado somos todos. Es bueno que todos nos ayudemos. Pero también es bueno que el individuo responda, porque si no al final lo tiene que resolver todo el Estado

Ofrece usted una mirada sobre la mujer que no es victimista. Hoy en día se tiende a defender que se debe sobreproteger a la mujer, y que el estado tiene que hacerse cargo de ella hasta el final. Pero eso en el fondo, es una forma de discriminación. No es el caso del personaje de Anna Castillo, que se vale por sí misma.

Se la ve el mitin. La victimización es un problema muy grande para la víctima en general y para el que está protegiendo a la víctima. Hay un deseo de dominación también A mi me parece que es muy importante no entrar en esa sobreprotección. No quiero decir que no se haga nada, pero creo que no deberíamos crear una sociedad de víctimas Los fascismos son unas sociedades de verdugos, pero a veces las víctimas a su vez se convierten también en ejecutores.

Una escena habla de las aplicaciones para conseguir pareja por internet. ¿Qué piensa de estas aplicaciones y las redes sociales.

Pienso que las redes sociales son negativas. Son un instrumento de control. Al final, el ser humano casi siempre se mueve entre el deseo de libertad y el deseo de control. Es muy curioso, no? Los propios humanos queremos ser controlados porque mientras vigilan, alguien se responsabiliza de nuestra seguridad. Sin embargo, yo soy un gran partidario de la libertad. Me parece, por ejemplo, que hay un exceso de leyes. Estamos sobrelegislados.

Sí, ¿verdad?

Tengo un amigo jurista que defiende que necesitamos más ejemplos y menos leyes. Y es un poco verdad. Por ejemplo, se nota a la hora de conseguir subvenciones para hacer cine. Se tienen que tener en cuenta demasiadas normas, así que conseguirlas es más un protocolo, que una prueba de méritos artísticos. En las subvenciones generales, la trayectoria artística del director vale tres puntos. Por el contrario, los criterios de feminidad son siete. Ahora mismo es más importante ser mujer que ofrecer algo que sea artísticamente irrelevante.

A pesar de eso, no gracias a eso, hemos tenido un buen año de cine español.

Un amigo me dijo que no existe ninguna ley que haga mejores ni peores a las películas. Es cierto. Las películas buenas o malas las hacen las personas, así que las leyes dan igual. Pueden hacerse filmes maravillosos en dictaduras horribles, y por ejemplo, en democracias desarrolladas y vitales, como en Suiza, no se hacen muchas películas de calidad. Sin embargo, son mejores las películas iraníes.

Así que la bondad actual del cine español no tiene nada que ver con la legislación. No. Es que ha confluido gente con mucho talento. Pienso que han bebido de las mismas fuentes. Me parece que las generaciones anteriores bebían sobre todo de las películas americanas. Sobre todo los que creaban en los años sesenta y subsiguientes. Querían hacer películas como las de los norteamericanos. La Nouvelle Vague supone una gran revolución, porque pone de manifiesto que lo importante es retratar la verdad, y no seguir los patrones de Hollywood. Jean-Luc Godard, recientemente fallecido, toma elementos del cine americano, como las pistolas, y las persecuciones, en películas como Banda aparte, pero en clave de parodia. Tiene más sentido hacer cine sobre personajes que el autor se puede encontrar por la calle que imitar modelos inalcanzables.

¿Cómo ha sido el trabajo con Anna Castillo?

Ha sido un trabajo muy bonito y placentero. He aprendido mucho. En ninguna otra película había llevado a un personaje a un arco emocional tan amplio. Aquí he intentado polarizar, pues va de la alegría a la tristeza extrema. Esta actriz respondió muy bien a esa polarización y a ese arco. Logra interpretar con gran espontaneidad, y transmitir lo que yo quería. Para mi gusto ha hecho un trabajo extraordinario.

El film empieza y acaba con canciones de Triana. ¿Tienen alguna intencionalidad, como la de “Así habló Zaratustra”, de 2001, una odisea del espacio?

Pienso que es una música del narrador. A veces salen escenas en las que parece que los personajes están escuchando su música. Por ejemplo, en una escena en un karaoke. Pero en otras ocasiones parece que el personaje está conduciendo y que la música que suena no es la que pondría alguien así, sino que la ha metido el narrador. A veces he metido música que ahoga los diálogos. ¿Por qué? Porque la película cambia, según el uso de la música. Así que el narrador la utiliza para dar un tinte emocional a lo que sale en pantalla. He metido música de Triana y también de Pavarotti, y pienso que el contraste queda bastante bien.

En un momento determinado Marcos, el militar, escucha “Funiculi, Funicula”, de Pavarotti. Quizás el espectador se crea que esto es posible, pero si lo piensa fríamente a ese personaje le pega más escuchar a grupos populares, como Estopa. El narrador lo ha construido el director, Jaime Rosales. Pero no soy exactamente yo, es un punto de vista que he inventado desde el que se cuenta la película. 



Comentábamos antes que ha hecho el guión con otra persona. Pero, ¿nunca ha pensado en rodar un guión ajeno?

Podría ser un experimento fructífero. Puede ser diferente. Interesante. Al principio de mi carrera, cuando llevaba una película rodada, se interesaban por mandarme guiones. Peo después de siete películas parece que tienen claro que dirijo mi propio material, así que ni se molestan. A Pedro Almodóvar también le pasará. Si me propusieran algo que estuviera bien, igual aceptaba. Lógicamente, tendría que tener cierta conexión con ese material.

Nunca he adaptado libros. Para ello tendría que tener también una conexión emocional muy fuerte. Tampoco me lo han propuesto, ni lo he buscado. Pienso que las grandes novelas y los grandes cuentos se adaptan mal. Por ejemplo, me encanta Solo ante el peligro, pero está basada en una novelucha del oeste, de un autor que nadie conoce. Filmar una adaptación de un buen libro supone un riesgo demasiado grande. El gran Gatsby, por ejemplo, es una novela trampa. Parece muy fácil de adaptar, pero no lo es. De hecho no me gustan ninguna de las dos versiones que se han hecho.

La fuerza de las grandes novelas está en el lenguaje. Cuando las adaptas se va a perder esa fuerza. En cambio, se puede hacer buenas películas de malas novelas, pero bueno, pero llevar a la pantalla una mala novela ya escribo yo un guión original.

Tras la pandemia ha bajado el número de espectadores en salas. ¿Esperas que la gente vaya al cine a ver en la gran pantalla Girasoles silvestres?

Yo creo que sí. Creo que la gente va a seguir viendo cine en salas. Creo que vamos a recuperar la taquilla, no sé cómo No tengo una bola de cristal. No sé si será poco a poco o de repente habrá un boom. Tras la bajada, habrá subidas. No creo en las tendencias. Pueden bajar los ingresos de taquilla durante mucho tiempo, y de repente llega una película y arrasa. Eso tampoco quiere decir que después sigan las cifras subiendo toda la vida, ¿no? Creo que en eso la prensa hace mucho daño. Se entusiasman con datos y buscan tendencias. Voy a poner un ejemplo. Imaginemos que el hombre no tuviera memoria de las estaciones, y de repente llegara enero y se pusiera a nevar, igual los periódicos decían que va a haber nieve para siempre. Cualquier cosa se convierte en tendencia, y pienso que esas tendencias no son reales.

[Puedes leer aquí la reseña de Girasoles silvestres. Se estrena en cines el 14 de octubre de 2022].

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Entrevista con Jaime Rosales, director de “Girasoles silvestres”: Digo cosas que no gustarían ni a Vox ni a Podemos” – decine21.com