Las peores series de 2022 según la crítica | Tomatazos

Lo creas o no existió un tiempo no muy lejano donde era físicamente posible hacer visto al menos un capítulo de todas las series en emisión. De esta manera, el televidente tenía en su poder la opción de decidirse por un género o aventurarse en uno nuevo una vez que se conocía de primera mano la trama de cada una de estas series. Pero el poder del zapping pronto quedaría en el pasado.

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El meme de “me tardo más eligiendo lo que quiero ver que viendo la televisión” tiene su origen con el boom de las series durante la última década. Algunos expertos sitúan este momento a la par de la llegada de Game of Thrones – 83% en 2011 y el arribo de las primeras series originales de Netflix —culminado con House of Cards – 85% y Orange is the New Black – 93% en 2013—, que trajo repentino y masivo interés a nuevos públicos —particularmente el casual— que no estaba familiarizado con maratonear series y mucho menos seguir su desarrollo a lo largo de años enteros. Pronto, esta audiencia creció exponencialmente y la demanda de contenido hizo lo propio con la posterior llegada de Amazon Prime y el alud de plataformas en los años venideros.

Pero la evolución de este prolifero surgimiento de nuevas series ha desembocado en una desesperada búsqueda por producciones que den fruto comercial de manera inmediata, para así justificar los enormes presupuestos frecuentemente apostados en ellas. Este 2022 fue especialmente cruel con algunos shows que definitivamente necesitaban otra oportunidad, y ni qué decir de aquellas que no lograron llegar a la marca mínima de aceptación, en crítica, rating y gusto del público.

Si bien sabemos que muchos de estos fracasos comerciales obedecen a factores ajenos a la historia y el elenco, también es verdad que el listado de este año parece estar fuertemente ligado a las oportunidades desperdiciadas y guiones que simplemente no supieron estar a la altura, diluyéndose en nuevos capítulos de franquicias que no parecían ser lo suficientemente fuertes como para expandir su universo. Esta vez, las apuestas seguras por productos ya conocidos por las audiencias —surgidas por el temor persistente en la industria tras los estragos de la pandemia— parecen haber jugado un revés a las siguientes series.

Élite – 27% (Temporada 6)

Mientras Ari, Mencía y Patrick regresan a la escuela dispuestos a no dejarse agobiar por sus problemas familiares, Isa inaugura su nueva discoteca por todo lo alto.

Esta es una de las series que ha pagado caro el desgaste y la despedida de su elenco original. Con éxito abrumador a nivel global, la primera temporada representó un elemento insignia de Netflix en su aún exitosa diversificación y expansión, al tiempo que encontraba producciones sobresalientes para el mercado en Corea del Sur y España. Lamentablemente para la plataforma, la combinación de suspenso y drama juvenil sólo pudo entregar un par de temporadas a lo sumo que realmente contaran con la calidad suficiente para mantener interesados a la audiencia general. La serie ha seguido sus propias reglas en cada una de las temporadas, conservando así a una audiencia base que aún disfruta de su atmósfera de thriller y giros de trama —con exceso de sexualización de los protagonistas—, pero está claro que debido a su prolongado tiempo en emisión y a las nuevas políticas que ha tomado la plataforma de streaming, sus días parecen estar contados. Raquel Hernández de Hobby Consolas, sentencia tajantemente:

Élite evoluciona de placer culpable a serie petarda, insoportable y repetitiva de escaso argumento y pretendida profundidad. Un tormento a todas luces.

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The First Lady – 35%

En el ala este de la Casa Blanca, muchas de las decisiones más impactantes y que cambiaron el mundo han estado ocultas a la vista, tomadas por las carismáticas, complejas y dinámicas primeras damas de Estados Unidos.

Así como muchas de las integrantes de esta lista, esta parece ser una gran oportunidad desperdiciada, principalmente teniendo en cuenta su gran elenco —conformado por Viola Davis, Michelle Pfeiffer, Gillian Anderson, Dakota Fanning, Aaron Eckhart entre otros. Hollywood siempre ha tenido una afinidad por las miniseries de la vida política de su país, por lo que esta producción parecía contar con todos los elementos para llevarse múltiples nominaciones en la temporada de premiaciones. Sin embargo, el resultado final no pudo haberse encontrado más lejos de esto. El guión se las ingenia para reflejar a personajes acartonados dentro de una trama que intentó sin éxito sacar a flote al más simplista de los desarrollos argumentales. Mientras las actrices luchan en pantalla por entregar un trabajo digno de su renombre, nada a su alrededor se los permite. La tragedia más grande que generó esta producción fue sin duda la interpretación de Davis, que, sin culpar del todo al trabajo de la actriz, pareció rayar en una parodia de Michelle Obama sometida a una estética kitsch. Belen Edwards reseña para Mashable:

Si bien las actuaciones de las tres actrices son excelentes, no pueden salvar una serie confusa que nunca se une por completo (…) al dividir nuestro tiempo entre las tres, perdemos la profundidad de sus historias individuales. Eso es una verdadera lástima, y el mayor fracaso del programa.

How I Met Your Father – 35%

Sophie y su grupo de amigos muy unidos están averiguando quiénes son, qué quieren de la vida y cómo enamorarse en la era de las aplicaciones de citas y las opciones ilimitadas.

Esta serie traía de regreso a Hilary Duff a un gran proyecto, arropada con un elenco sólido que no desconocía el género y la figura de Kim Cattrall como narradora cerraba con broche de oro el proyecto. Pero a pesar de estas bases sólidas la serie nunca pudo despegar del todo, pues pareció fracasar en recuperar a la audiencia de su antecesora —hecho bastante entendible después del polémico final que escandalizó las redes. La última gran sitcom de la escuela ochentera construyó una audiencia a lo largo de una década, tenía certeza de poder continuar con un sólido spin-off que cobrara vida y alma propia, pero en esta ocasión la fórmula de la saga no logró el mismo resultado. En un contexto televisivo eclipsado por las stream wars, las comedias con risas grabadas necesitan alcanzar el éxito —y calidad— superlativo para poder competir, y esto ha marcado el destino de muchas más producciones del género. Claramente, este no fue el caso. Angie Han de The Hollywood Reporter apunta:

Se siente demasiado atascada tratando de replicar los placeres nostálgicos de ‘How I Met Your Mother’ (…) su talentoso elenco lucha constantemente para superar las bromas tibias del programa.

Resident Evil – 41%

Pareciera que sobre una de las sagas más exitosas en la historia de los videojuegos recae la maldición de las malas adaptaciones. Más allá del relativo éxito de la franquicia estelarizada por Milla Jovovich —y que nunca logró crear una propia mitología solida—, los intentos de llevar esta historia tanto a la pantalla chica como a la grande parecen no haber sido abordados con seriedad. Uno de los más grandes fandoms gamers ha sufrido en demasiadas ocasiones la decepción de ver a su historia favorita reducida al jumpscares y disparos. Tras lo que pareció más un experimento de una sola entrega con Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City – 39%, la serie de Netflix llegaba ya con una fuerte animadversión por parte de su potencial público. Más allá del hate contra el más que válido tema de la inclusión y la diversidad en la franquicia, esta adaptación se alejó peligrosamente del territorio conocido por la audiencia, a quien nuevamente sus realizadores se niegan a entender. Un uso desafortunado de la fórmula Young Adult no logró encajar con la idea del universo, que ya cargaba con el hándicap de haber contado con dos versiones diferentes de la misma historia en un mismo año —como otro resultado más de las producciones aplazadas por la pandemia.

En un hecho sorprendentemente simple, los fans de Residente Evil sólo buscan una adaptación fiel a la historia con guiones que no la hagan parecer una cinta de bajo prepuesto y, a ser posible, un elenco sólido que permita la expansión del universo en el sinnúmero de secuelas que poseen los videojuegos. Confiamos en que esa adaptación llegará… algún día. Aglaia Berlutti de Hipertextual la califica:

La serie no logra nada. La línea de tiempo actual es desordenada, construida a base de retazos de guiños a películas y videojuegos. La línea de tiempo a futuro se explota sin entusiasmo, energía o mucho menos una versión de la realidad convincente.

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The Witcher: El Origen de la Sangre – 43%

Ambientado en un mundo élfico 1200 años antes del mundo de The Witcher – 67%, Blood Origin contará una historia perdida en el tiempo: el origen del primer Witcher y los eventos que conducen a la crucial “conjunción de las esferas”, cuando los mundos de monstruos, hombres y elfos se fusionaron para convertirse en uno.

Sin duda alguna, fueron muchos los factores que interfirieron para que esta serie no tuviera el éxito esperado, pero el “timing” puede ser el principal. Con la partida de Henry Cavill hacia otros horizontes —y el aparente mal recibimiento de Liam Hemsworth por el fandom—, la franquicia quedó sin un referente para mantenerla en el top de la plataforma. Y es que los mismos números oficiales de Netflix confirmaban que la seria había salido de los puestos con más reproducciones y a esto se le aunó el conflicto ventilado por el propio Cavill, sobre los productores y guionistas que no se tomaban en serio el material original de la obra de Andrzej Sapkowski y la mitología de los exitosos videojuegos. Esta precuela contaba con la participación de una fan favorite —particularmente durante el último año—como lo es Michelle Yeoh, pero la historia pareció solo querer hacer uso de su personaje en las vistosas escenas de acción, algo que la actriz lleva realizando con excelencia por largas décadas, pero sin llegar a explotar a su personaje para el funcionamiento adecuado de su trama. En realidad, pude llegar a resultar casi doloroso el ver a Yeoh tan ignorada en una narrativa en la que bien podría brillar por todo lo alto. Ben Travers de IndieWire analiza:

Como Scian, Yeoh lleva su personaje con una eficacia intimidante; ella es promocionada como la mejor espadachín del mundo y lo luce durante algunas escenas de acción selectas. Desafortunadamente, la palabra clave allí es “selectas”. Scian queda relegada a un puñado de peleas cuerpo a cuerpo que sirven como su desarrollo general; ella no tiene un arco, tanto como una presencia. Junto con un giro previsible, el uso limitado de “El Origen de la Sangre” de su activo más fuerte ilustra por qué la serie nunca se eleva, y sienta un precedente preocupante para lo que sigue en la franquicia.

Control Z – 50% (Temporada 3)

Después de la muerte accidental de Susana, el grupo hace un pacto para mantener el secreto. Meses después, @todostussecretos se reactiva y amenaza con quitarle al grupo su brillante y reluciente futuro.

Una más de las réplicas de thrillers adolescentes, esta vez en su versión mexicana logró llegar a su tercera temporada gracias a la fuerte apuesta de Netflix por este género. Pero Control Z pareció subirse al barco en su etapa final, pues nuevas producciones han acaparado la atención de la audiencia juvenil, como Heartstopper – 100% y Jóvenes Altezas – 100%, que ofrecen una mayor oportunidad para que la plataforma diversifique su demografía, tanto en narrativa como en vistas. Quizá en el futuro de la era streaming se opte más por buscar nuevas historias originales a nivel mundial —con lo que parece un evidente agotamiento de la narrativa española—, y así enfocarse en las miradas diversas de las narrativas sobre juventud desde cualquier latitud del mundo.

Por el momento, la serie contó con el gran acierto de contar su historia con tres temporadas, cerrando así de manera digna su historia y dando un cierre necesario a sus fieles fans. Jonathon Wilson reseña para Ready Steady Cut:

La temporada final de Control Z no se siente como algo nuevo, pero tiene suficientes giros y vueltas para mantener a una audiencia emocionada por ver la conclusión.

La mujer del viajero del tiempo – 55%

La relación de una pareja —interpretada por Theo James y Rose Leslie —se pone a prueba cuando se trata de viajes en el tiempo. Una adaptación televisiva de la novela de Audrey Niffenegger “La esposa del viajero en el tiempo”. Serie exclusiva de HBO Max.

HBO Max nos presentó esta adaptación de una novela de romance de ciencia ficción —previamente convertida a película— que no ha sabido sobresalir para atrapar a una audiencia lo suficientemente amplia para mantenerla al aire. Y es que, a pesar de contar con una fiel base de seguidores, el proyecto nunca logró alcanzar un nivel estelar ni dentro de su propia plataforma. Quizá esto sea tan solo el resultado de una novela que temáticamente ha quedado un tanto anquilosada en el tiempo, sin encontrar —como en el caso de Outlander – 90%—a un público del género del romance demasiado interesado en enredos temporales, o a uno de ciencia ficción suficientemente interesado en el romance. Como sentencia final, la serie pareció encontrar dificultades narrativas para distanciarse de la cinta del 2009, terminando cancelada por la plataforma poco tiempo después de su estreno. Kristi Turnquist reseña para The Oregonian:

Aquellos que hayan leído la novela notarán que la serie de HBO se detiene antes de algunos de los eventos culminantes en el trabajo de Niffenegger. Quizás los involucrados esperan una segunda temporada. Pero según estos seis episodios, preferiría ver a Leslie y James aprovechando sus talentos en otros proyectos.

Blockbuster – 55%

El gerente del último Blockbuster — Randall Park— lucha por mantener su tienda abierta y a su personal contento en medio de la competencia y los sentimientos complicados.

Existe algo desconcertantemente metaficcional sobre esta serie y su posterior cancelación — un Streaming killed the Blockbuster star—, pero las coincidencias no acaban ahí, sino que se extienden por toda la reestructuración de la plataforma en donde los proyectos que no entregan grandes números en sus primeras temporadas son cortados de la programación. Habría que tener en cuenta que Netflix debutó en el mercado como una empresa dedicada a la renta de DVDs vía correo postal, motivo por el cual esta historia podría haber llegado a tener un significado mucho más profundo que la simple ironía de ser producida por el verdugo de Bluckbuster de la vida real. Con Vanessa Ramos —responsable de Superstore y Brooklyn Nine-Nine – 100%— a la cabeza del proyecto cómico con rostros estelares plenamente identificables por el público, pareciera que la decisión de no dar una segunda temporada pudiera haber sido tomada desde antes de su premier. Payman Benz de Leer Cine comenta:

El humor inteligente, tanto el sofisticado como el simple, también conviven aquí, además de la nostalgia propia del tema. Pero de ninguna manera consigue el humor arrollador de aquella otra serie mencionada.

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