Sánchez se ha convertido en “carne de ‘meme’, asunto de comedia, fuente de parodia”

El Mundo

“Moncloa rectificó con el IVA del gas en 12 horas tras tomar Feijóo la iniciativa ante el debate en el Senado”. Moncloa no, Sánchez, que dejó en ridículo a varios de sus ministros, Isabel Rodríguez, Bolaños, Pilar Alegría, Teresa Ribera, por poner varios ejemplos, que pocas horas antes se habían burlado de Feijóo por proponer lo mismo. Estamos a la espera de oír a Bolaños descalificar a su jefe. Sí Sánchez no tiene ningún respeto por sus propios ministros, qué le vas a pedir con los demás.

El editorial habla de “volantazos del Gobierno”. “¿Qué garantías tienen los consumidores y los inversores de que no habrá un nuevo volantazo si la conveniencia electoral así se lo aconseja a Sánchez? Semejante forma de gobernar no genera seguridad jurídica ni confianza económica, y delata la falta de ideas de un Gobierno que parece abandonarse a la improvisación”. Con Sánchez nunca habrá garantías de nada. Basta con ir a sus orígenes. “No podría dormir con Podemos”. A partir de ahí, ya está todo dicho.

“Durante semanas el discurso de Moncloa martilleó sobre la idea de que la rebaja fiscal era demagógica; que Feijóo se conducía de forma irresponsable al alentarla; que pretendía recortar el Estado de bienestar; que bajar impuestos en un contexto inflacionario alimenta la inflación al inyectar más liquidez. ¿Cómo interpretar ahora todos estos argumentos esgrimidos desde filas socialistas? ¿Se habrá vuelto Sánchez súbitamente demagógico, irresponsable, austericida y lego en política económica a juicio del PSOE? ¿O saldrán del paso alabando con cinismo la capacidad de adaptación del presidente?”. La famosa resiliencia no les va a servir de nada. Si hubieran respondido a las propuestas de Feijóo, vale, lo estudiaremos, lo veremos, hablamos, algo así. Pero salieron en tromba a descalificarle, insultarle y burlarse. Se han caído con todo el equipo.

“Bienvenida sea la rectificación aunque llegue tarde, pero no es posible ignorar la impresión de que el presidente parece mucho más preocupado de remontar en las encuestas que de adoptar las medidas -incluso consensuándolas con la oposición, en vez de intentando apropiárselas- que la economía española necesita”. No es una impresión, es lo que es.

Dice Raúl del Pozo que “el combate no va a convertir el Senado en un ring sin tongo. Y puede convertirse en une encerrona”. “Que tenga cuidado el gallego y se entere de que en el Foro los carteristas alivian el lagarto con dos dedos y también hay piqueros en los parlamentos”. “Le están tomando el pelo al reducir un cuerpo a cuerpo a una sesión de control. Para lo que pretendía Feijóo, hay que montar una moción de censura al estilo de la que le organizaron a Rajoy. Con el formato elegido, el interés de Feijóo ha pasado a ser deseo de Pedro”. Sobre el debate hay opiniones para todos los gustos y los habrá también después. Pero la mayoría de la gente apagará la tele más pendientes de lo que han subido los libros de texto, la cesta de la compra y el recibo de la luz.

Y también se reincorpora ya Federico Jiménez Losantos, que se estrena atizándole a Marlaska y le rebautiza como “Marlasqueta”. “Nadie ha ayudado tanto a los terroristas como este Marlasca que un día se dejó la k como se deja ese liquen, a modo de barba”. “En la campaña electoral de Sánchez y la Fábrica de la Trola contra Ayuso, aparecieron balas en la antecámara del ministro. Pero no eran, como gimió la grey progre, para amenazarlo -eso, ni Villarejo- sino por los que cayeron bajo las balas de la ETA y no perdonan a Marlasqueta”.

Federico recuerda la apisonadora de mentirijilla con la que pretendieron hacernos creer que estaban destruyendo un arsenal de ETA, uno de los show de Redondo. “Marlasqueta debería usarla para acercar amablemente a la cárcel -y esta Navidad, al caserío con la amatxo o a la txozna con la tribu caníbal- a las dos pruebas irrebatibles de la sociedad Gobierno & ETA: Txapote y Parot. Podría ir oculto, como en las carrozas de los Reyes Magos, pero merece ir al descubierto, cogidito de la mano ensangrentada de los etarras más sanguinarios, compartir el ongi etorri de los gudaris con más cadáveres en su haber”. Y que lo disfrute.

“Sánchez cambia a los empresarios por los ciudadanos: inaugura curso político en un acto con 50 españoles en La Moncloa”. Serán 50 amiguetes a sueldo, que es lo único que puede conseguir ese personaje.

El País

El panfletillo sanchista no tiene problemas en hacer el ridículo y titula a cuatro columnas. “El Gobierno rebaja el IVA del gas desde el 21% al 5%”. Ya en el subtítulo, un resto minúsculo de dignidad les obliga a admitir que la medida la había reclamado Feijóo. “Hasta ahora, el Gobierno había rechazado la propuesta de Feijóo de bajar el IVA del gas. Es algo parecido a lo que sucedió con la bajada del IVA de la electricidad. El Ejecutivo la rechazó varias veces y finalmente fue el presidente el que la anunció y se puso en marcha”, admite Carlos Cué a su pesar y sin una sola crítica. Según Cué, la jugada es que “desde el punto de vista político, Sánchez se adelanta al debate del martes, donde Feijóo pensaba llevar esta bajada como propuesta estrella, y así le quita esa baza, según fuentes del Ejecutivo”. La impresión que queda es que las ideas las da el PP y Sánchez, a trancas y barrancas, las asume.

La entrevista en la SER dio para muchas tonterías. “El jefe del Ejecutivo ha sido duro con Alberto Núñez Feijóo, de quien ha dicho que es “dócil” y que no quiere pactar nada con el Gobierno”. Todo españolito conoce la querencia de Sánchez por pactar con Bildu y ERC, que pierda toda la esperanza de engañar a nadie a estas alturas.

El panfletillo sanchista ocultó ayer el favor a los asesinos Txapote y Parot, pero hoy no desaprovecha a oportunidad de manosear el tema para atacar a Feijóo. “Feijóo regresa a la línea más dura del PP con ETA para atacar a Sánchez”. Elsa García de Blas nos deleita con la famosa “moderación” que tanto gusta al panfletillo snchista. “En la estrategia de moderación de Alberto Núñez Feijóo para tratar de alcanzar La Moncloa hay algunas excepciones”. Le tienen terror al gallego en Moncloa.

El panfletillo sanchista tampoco deja pasar la oportunidad de meter cizaña entre Feijóo y Ayuso a cuenta del aborto. Juan José Mateo Detritus dice que “Ayuso deja fuera de juego a Feijóo al apoyar que las embarazadas de 16 y 17 años aborten sin consentimiento paterno”. Celia Villalobos se negó a votar contra la ley del aborto de Zapatero como ordenó Rajoy. Y ni dejó fuera de juego a Rajoy ni destruyó al PP. Efectivamente, el tema del aborto es un debate interminable. Y se supone que el panfletillo sanchista debería deshacerse en elogios a Ayuso por manifestarse en línea de la ley del Gobierno.

ABC

“Malestar en el PSOE por las improvisaciones de Sánchez”. Pos naturaca, los deja a los pies de los caballos a todas horas. Pero ya deberían saber con quién se juegan los cuartos. “El líder socialista deja en evidencia a sus ministros al copiar la propuesta de Feijóo tras mandarles criticarla”. Esto sí que es tronchante, y no el club de la comedia de la ministra María Jesús Montero, alias Chiqui con “el señor Mopongo”. “Una nueva y radical rectificación ha movido al presidente del Gobierno a anunciar inopinadamente que rebajará el IVA del consumo de gas del 21 por ciento al 5, lo cual contrasta con el rechazo a esa misma medida que solo unas horas antes habían expresado al menos tres ministros”, dice el editorial, metiendo el dedo en ojo del Gobierno. “Pero no se puede ocultar que se trata de una propuesta que viene haciendo el PP desde hace meses y que sistemáticamente había sido desestimada por La Moncloa, incluso con comentarios despectivos”, atiza sin compasión.

Ignacio Camacho es aún peor. “Para ser ministro en este Gabinete se necesita completa disposición a defender una postura y su contraria «en horas veinticuatro», sin atisbo de pudor y asumiendo el mal trago ante la prensa y el Parlamento con cara de palo”. Es lo que hay con Sánchez, les va la vida política en ello. Además, luego dices que esa prensa es la que fuma puros y santas pascuas. “En Moncloa debe de haber un gimnasio para flexibilizar las cinturas que cada tarde acaban dislocadas a base de bandazos“, se mofa Camacho.

Y es que lo de Sánchez es de traca. “Su malversación continua de la palabra dada irritó al principio, luego provocó indiferencia y ahora ha pasado a ser carne de ‘meme’, asunto de comedia, fuente de parodia que a la hora de relacionarse con los ciudadanos adquiere una vertiente seria”. Bueno, los ciudadanos se parten de la risa echando mano de la hemeroteca.

Google registra ocho millones de resultados en una búsqueda simple de «rectificaciones de Sánchez», cinco millones si se busca por «contradicciones» y ¡¡quince millones y medio!! si se asocia su nombre a la palabra «mentira». En las próximas elecciones su verdadero adversario no es el PP sino esa estadística”. A estas alturas los ciudadanos ya solo esperan a decirle en las urnas lo que piensan de él. Hasta entonces, mejor que nos dé grandes momentos como el de ayer para echarnos unas risas.

La Razón

“Sánchez quiere limitar el debate del impuesto a bancos y energéticas en el Congreso”. Feijóo ya ha ganado el debate con el bandazo de Sánchez de ayer. Al gallego le ha venido dios a ver.

“Pocas veces se ha visto que en una materia grave, como es la emergencia energética, se enmiende en menos de 24 horas la posición pública de un ministro, nada menos, que por el propio jefe del Ejecutivo”, dice el editorial. “El problema, y no menor, es que la opinión pública percibe estas disonancias como el reflejo de un gobierno que va a remolque de las circunstancias, más pendiente de la demoscopia que de diseñar una política general, a medio y largo plazo, que corrija las deficiencias del sistema eléctrico español”. No es para tanto, la gente lo que ve es a Sánchez desquiciado, y eso mola.

Sandra Golpe dice que “Pedro Sánchez tiene un problema, y lo sabe: cae mal”. Los matones autoritarios y mentirosos no suelen caer bien a menos que se esté enfermo. “La imagen distante que proyecta, más las contradicciones de su discurso y la alianza obligada con partidos independentistas le han llevado a este punto. ¿Cómo conseguir que caiga bien? Se lo preguntan socialistas con mando local y regional, nerviosos ante sus próximas citas electorales. Para empezar, el presidente del Gobierno podría cambiar de hábitos, aprovechando el inicio de temporada: debería pecar de transparencia, conceder regularmente entrevistas a todos los medios –no solo a los de siempre–, acercarse a la calle. Aguantar el chaparrón y sorprender con iniciativas que unan a los españoles. Si no resetea en septiembre, sufrirá mucho más que tú y que yo”. Que sufra, que sufra, que pague por sus mentiras, sus traiciones y sus desprecios hacia la mitad de los españoles. Aunque es difícil imaginar sufriendo a este témpano de hielo con más cara que espalda.

Abel Hernández no ve nada claro que lo del gobierno de la gente que se ha sacado Sánchez de la chistera vaya a colar. “No el Gobierno de los poderosos, los que están maniobrando para acabar con este Gobierno «progresista» y que vuelva la derecha, sino el del pueblo llano, de los de abajo, como quería Pablo Iglesias antes de Galapagar. Lo que pasa es que la gente está muy escamada con Pedro Sánchez”, por decirlo suavecito.

Y Tomás Gómez, que últimamente está sembrado -y disfrutando, para qué negarlo– dice que lo de Sánchez es de órdago. Si ayer la opinión generalizada en este periódico era que el debate iba a perjudicar a Feijóo, después del bandazo del IVA no lo ven tan claro. “En Moncloa estarán convencidos de que la rentabilidad de la medida es para quien la toma, pero es un error dejar fuera de la ecuación que el líder popular ha lanzado pocos mensajes, pero ha conseguido que calen y la bajada del IVA es uno de ellos”. Eso les pasa por exagerar. Si Sánchez no hubiera enviado a su ejército político y mediático contra Feijóo hubiera pasado desapercibida, pero claro, se están pasando de frenada.

“En cuanto al debate entre ambos dirigentes que quiere impulsar Sánchez, no está claro cuáles son los objetivos que persigue el líder socialista porque, no solo consolida a Feijóo como alternativa real, sino que se arriesga a salir trasquilado del enfrentamiento“, dice en contra de la opinión generalizada ayer en este periódico.

“Querer arrastrar a la arena al líder de la oposición es un reconocimiento tácito de que las cosas no le van bien y de que ha llegado a la conclusión de que solo batiéndole puede hacer cambiar la tendencia de intención de voto. Feijóo se deja querer, el que va por delante no tiene nada que ganar en un debate, y lo sabe. Por eso ha navegado sobre las aguas de la indefinición, sabedor de que si llega el combate, deberá preparar un par de golpes mortales que aceleren la caída del líder socialista”. Es todo lo contrario que Casado, que padecía de hiperactividad, ni se inmuta.

“La estrategia de Sánchez es, pues, un tanto errática y poco planificada, más bien parece moverse a golpes de impulso y, eso, siempre es malo”. Al asesor que le aconsejó el bandazo de ayer habría que subirle el sueldo. Le ha hecho un gran favor a España.

Sánchez se ha convertido en “carne de ‘meme’, asunto de comedia, fuente de parodia”