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Tras ganar un premio Eisner por sus tiras cmicas del mundillo literario, Tom Gauld regresa con ‘La venganza de los bibliotecarios’, otra stira dedicada a escritores, editores y lectores

Tira cmica de Tom Gauld.

Cierra los ojos y clava el bolgrafo en el tablero. Le ha tocado un To Cruel, aunque podra haber sido una Niera Farsante o un Perro Cobarde. Es su azaroso y muy literario Generador de familias excntricas para novelistas: un juego para crear personajes. Como trama de suspense, le han salido unos Fanstasmas Poderosos (podran ser Pjaros Asesinos, Algoritmos Vengadores o Vecinos Demonacos) que persiguen a una Escritora Inocente. Bueno, supongo que yo sera la Escritora Inocente, dice Tom Gauld de su propio juego-parodia, una de las muchas tiras cmicas que viene publicando en la seccin de libros de The Guardian desde hace 17 aos. Si su recopilacin En la cocina con Kafka ya le vali en 2018 un premio Eisner, los Oscar del cmic, ahora vuelve con La venganza de los bibliotecarios (Salamandra), otro delicioso lbum sobre las tribulaciones de escritores, editores y lectores.

En la librera Finestres de Barcelona, Tom Gauld no parece una Escritora Inocente sino exactamente lo que es: un dibujante escocs con barba, media melena y gafas (tambin es uno de los portadistas preferidos de The New Yorker). Si viviera en Barcelona, me pasara el da en esta cafetera tomando apuntes y dibujando en mi cuaderno, confiesa mientras toma un sorbo de caf en el bar, junto a la relajante fuente de madera. Una estampa como la de esos escritores que l mismo caricaturiza: de los que van al coffee shop de moda para inspirarse, tener pseudofilosficas conversaciones con el pobre camarero y, probablemente, leer el libro de Gauld. El mismsimo sacerdote del cmic britnico, Neil Gaiman, es fan suyo: Gauld siempre es divertido, pero de algn modo logra que te sientas ms inteligente.

Nadie como l ha satirizado el mundillo literario con un humor tan sofisticado y amable. Me preocupa quedar como un snob, nunca hago un dibujo que haga sentir mal al lector por no haber ledo una novela o no saber de qu escritor hablo… No pretendo ser profundo ni culto, solo divertido. Y sacar alguna sonrisa con mis cosas tontas, admite con modestia. Habla de sus cosas tontas, pero en solo una tira de cuatro paneles es capaz de sintetizar la filosofa existencialista de Samuel Beckett y trasladar Esperando a Godot, cumbre del teatro del absurdo, a una conversacin de Zoom que, efectivamente, dibuja una amplia sonrisa en el lector. Creo que la mezcla de inteligencia y tontera es muy divertida, apunta.

James Joyce, Virginia Woolf, las hermanas Bront o Franz Kafka son algunos de sus habituales, escritores cannicos convertidos en adorables monigotes que son poco ms que la evolucin de un punto y una lnea. Cuando estaba en la facultad quera ser un artista de verdad y crear una obra profunda y torturada que mostrara la noche oscura de mi alma… Pero todo lo que haca era terrible, ironiza como si dibujara un sketch sobre la ambicin del artista juvenil. Cuando empec con los cmics y a contar historias me di cuenta de lo difcil que era y dej de intentar hacer un arte bonito. Las bromas funcionan mejor si usas un estilo simple, de ah salieron mis hombrecillos-palo. Lo ms importante es comunicar, contina.

En su depurado estilo minimalista, solo hace falta poner una bata a uno de sus escritores para convertirlo en un cientfico. Porque adems de su bistur literario, Gauld tambin se ha erigido en el caricaturista de la ciencia en la revista New Scientist (recopiladas en el tomo El Departamento de Teoras Alucinantes). Me impona irrumpir en el mundo cientfico. Llevaba 10 aos dibujando a escritores y no tengo una educacin cientfica, ms all de que mi abuelo fuera bilogo marino…, recuerda. Sus dilogos entre dos crneos neolticos, las aventuras de nanorobots, las charlas entre investigadores y magos o la vida en un laboratorio de innovacin gentica han tenido tanto xito que varios cientficos le piden permiso para usar sus ilustraciones en sus presentaciones acadmicas.

La lnea roja de Gauld est en la poltica. Quiero hacer dibujos de las cosas que me gustan, como los libros o la ciencia. El caricaturismo poltico es muy duro. Hay que estar enfadado de una manera creativa y canalizar esa ira hacia la inutilidad de los polticos con humor. Adems, soy muy cobarde y cada da estara preocupadsimo por si alguien se enfada conmigo. Pero Joyce y Kafka no se enfadan.

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